La región se encuentra envuelta en una densa nube de humo que afecta la calidad del aire y genera preocupación entre la población. Según la Dra. Patricia Snaider, profesora de Climatología de la Facultad de Humanidades de la UNNE.
Este fenómeno no es inusual para la zona. “No es un fenómeno tan raro, ya que en nuestra región, prácticamente todos los inviernos, tenemos quemazones e incendios,” explicó.
Sin embargo, este año la situación se ha visto agravada por la influencia del fenómeno de La Niña, que ha provocado una reducción significativa de las precipitaciones. “Estamos teniendo un inicio de La Niña, donde las condiciones de precipitación están por debajo de los valores normales, lo que incrementa la posibilidad de incendios,” señaló la especialista.
Según explicó, esta sequía, junto con la acumulación de biomasa seca, crea un ambiente propicio para que los incendios se inicien y se propaguen con mayor facilidad. La quema en países vecinos, como Brasil, Paraguay, Bolivia y Perú, también contribuye a la concentración de humo en la región.
En cuanto al fenómeno de la “lluvia negra,” la Dra. Snaider explicó que no es tan alarmante como parece. “Se le llama lluvia negra porque las gotas de agua se forman alrededor de partículas de hollín, pero esto no significa que el agua sea realmente negra o que sea ácida,” aclaró.
La especialista destacó que el hollín proviene de la quema de biomasa natural y orgánica, lo que descarta la posibilidad de una lluvia ácida como las que se generan cerca de fábricas que emiten contaminantes químicos.
También hizo hincapié en que, aunque se espera una posible lluvia en los próximos días, la misma será escasa. “El cambio en la dirección del viento, con la entrada de un frente frío, podría ser lo que ayude a desplazar el humo hacia el norte y traer algo de alivio a la región,” comentó.
La climatóloga advirtió sobre el impacto a largo plazo de estos incendios en los ecosistemas. “El fuego genera una irrupción en la vida y en los ambientes naturales, lo que afecta gravemente a la biodiversidad y lleva mucho tiempo para que estos ecosistemas se regeneren,” concluyó.